domingo, 30 de julio de 2017

La Solución Corporal - Katy

*** Este  relato es una obra de ficción, realizada como fantasía e incluye nalgadas a adolescentes y niños, en ninguna forma condona ni promueve el castigo físico a menores de edad, ni la violencia intrafamiliar. Si no es de su agrado o se siente ofendido por este tipo de contenidos, por favor no continúe leyendo***

***Algunas de las ideas de este relato, han sido tomadas de autores y caricaturistas del mundo spanko como Dave Mire , Malahide, Jack Cawford, y lurking dragon entre otros. los personajes y las historias, sin embargo son completamente originales, mi reconocimiento y admiración para los autores que inspiraron este relato***

Katy seguía sin estar segura de en qué se había metido. Cuando se lo propusieron, a ella le pareció sencillo, de todas formas en casa le daban con alguna frecuencia, (a pesar de sus 20 años), y con toda seguridad, cualquier cosa que le hicieran, no podía ser peor de lo que hacia su papa, ¿o si?

La idea era muy simple, sólo tenía que ir al almacén "disciplina total" y servir como modelo para un nuevo producto, una nueva herramienta de castigo. Le iban a pagar por una sola demostración de no más de 20 minutos, el equivalente  a 3 salarios mínimos mensuales, además de regalarle una muestra del producto para su uso (o de sus padres en realidad, aunque al estar a penas a un par de meses de superar el rango de edad, bien podría usarlo ella), y la promesa de poder hacer la demostración tantas veces como quisiera.

Todo sonaba muy normal, pero no lograba que la abandonara la idea de que algo no iba bien en todo esto.

De cualquier forma ya había aceptado y la promesa del dinero que le pagarían, era demasiado tentadora como para retractarse en este momento.

Se miró por ultima vez al espejo, su estatura, de un metro setenta y cinco, hacía que se viera más delgada de lo que en realidad era, lo cual la beneficiaba mucho, pues su peso real le permitía tener un par de pechos bien formados y firmes y un trasero redondo y respingado. Había puesto mucho esfuerzo en el gimnasio pero finalmente, luego de meses de esfuerzo, tenía un vientre plano y una cintura curvilínea.

Se dio vuelta frente al espejo para ver si las marcas de la  paliza que su mamá le había dado con el cepillo un par de días antes habían desaparecido, pues era una condición del contrato que no tuviera ninguna marca en la cola el día que se presentara, comprobó con satisfacción que su piel (ya acostumbrada al cabo de muchos años de palizas) se había recuperado con la acostumbrada velocidad y parecía no haber sido tocada en años.

Finalmente revisó su cabello rubio y largo para ver que estuviera apropiadamente arreglado, y que el maquillaje en sus ojos cafés no fuera demasiado notorio, aunque pensó, - es probable que igual me lo hagan quitar allí- .

Procedió a vestirse, con una falda sencilla, un top ligero y como medida de precaución, una tanga que dejara sus nalgas sin ninguna presión, sólo en caso de que las cosas se salieran un poco de control.

No le había contado a nadie en su casa (pues no quería que supieran que tendría ese dinero), y aunque a sus papás no les gustaba que saliera de casa sin avisar, como la presentación era de solo 20 minutos y aún faltaban más de 4 horas para que cualquiera de ellos saliera del trabajo, no debía ser ningún problema, sólo debía estar en su mejor comportamiento por un par de días para que no se dieran cuenta.

Se dirigió caminando a paso rápido al centro comercial, que quedaba a unos 15 minutos de camino desde su casa (como había odiado estar tan cerca durante toda su adolescencia), mientras sentía mariposas en su estómago por la anticipación de no saber a ciencia cierta lo que iba a suceder.

Mientras se acercaba al centro comercial, empezó a ver un numero de chicos y chicas llevados por sus padres y otros caminando solos dirigirse allí, en faldas y shorts de azotes o desnudos, en particular le llamó la atención una pareja de gemelas de unos 11 años, de cabello castaño y piel pecosa, que eran llevadas sin nada de la cintura para abajo por sus padres, su papá con una chancla en la mano y su mamá con un cepillo, lo curioso era que cada pocos pasos, papa y mamá intercambiaban a las chicas, de manera que ambas iban recibiendo una probada de ambos instrumentos.

Al entrar al centro comercial, paso al lado de una de las "áreas de descanso" que eran básicamente paredes donde se podía dejar a los chicos con las manos en la cabeza sin moverse y sin importar en que estado de vestido se encontraran,  nadie podía tocarlos hasta que los padres vinieran por ellos.

Allí vio a una chica, mas o menos de su edad, desnuda, con las nalgas llenas de marcas de correas y con moretones, sin duda hechos por una palmeta así como al menos 10 marcas visibles de varazos, y seguramente muchas más que no eran tan evidentes, la chica lloraba desconsoladamente y trataba sin mucho éxito de recuperar la calma, verla en ese estado hizo que le recorriera un escalofrío por la espalda a katy.

Justo antes de llegar al almacén, vio a uno de sus vecinos que tenía una correa de dos colas en la mano y a su hijo de 14 años en la otra mientras le descargaba correazo tras correazo al chico que tenía los pantalones y los calzoncillos en los tobillos y se dirigía en la misma dirección que ella. Del chico no podía decirse que no se lo mereciera.

Al llegar a la entrada del almacén uno de los guardias de seguridad la detuvo. -disculpe señorita, usted esta dentro del rango de edad?- le preguntó.

-Si señor- respondió ella, a lo cual él reaccionó señalándole con el dedo el cartel que anunciaba que toda persona dentro del rango de edad debía ingresar desnuda.

Ella actuó de manera automática (tal vez movida por la fuerza de la costumbre) y sencillamente se quitó toda la ropa sin protestar y la llevó al mostrador para guardarla. allí, le preguntó a la dependiente dónde estaban las exhibiciones de productos nuevos y ésta le indicó por donde llegar.

Al atravesar el almacén, sintió más de una mirada de sospecha, al verla allí dentro desnuda y sola y comenzó a pensar que tal vez habría sido mejor llamar a alguien antes de entrar.

Cuando llegó al exhibidor y se presentó, la chica que la recibió le dijo -¿entraste por la puerta principal?, hubieras venido por la entrada de servicio y te habrían escoltado sin necesidad de estar desnuda- Katy pensó que era parte de la inexperiencia y que la próxima vez tendría cuidad de recordarlo.

Dentro de la exhibición, tras una cortina que la ocultaba, había un chico de  18 años, ya desnudo, sentado esperando que todo comenzara -hola- le dijo claramente encantado de verla, como cualquier chico de esa edad al ver a una mujer tan linda como katy. - Me llamo Jaime -

Katy se presentó y comenzaron a charlar. Jaime resultó ser una chico bastante agradable, además de guapo para su edad, de pelo negro casi tan alto como ella, de espaldas anchas y unos ojos entre azul y grises bastante llamativos.

También era la primera vez que venía a este trabajo y esperaba que el asunto fuera rápido, pues necesitaba llegar a una cita con su papá. Él también había decidido mantener en reserva el trabajo que había conseguido.

Finalmente entró en el exhibidor un hombre alto de cabello oscuro y con una actitud que delataba su profesión de vendedor.

-Hola chicos- saludó dirigiéndose a los dos, -mi nombre es Camilo Correal, recuérdenme sus nombres por favor-, una vez los hubo anotado comenzó su explicación

-Lo que vamos a hacer hoy es muy simple, vamos a promocionar el azotamático, que es una nueva creación de la compañía, consiste en una palmeta portátil que se ajusta a la mano. Su trabajo será sencillamente salir allí enfrente, desnudos como están y recibir una corta paliza con el azotamático. No necesito que hagan nada en especial, sólo no opongan resistencia y ya está. no voy a mentirles-, continuó mientras les mostraba el azotamático -está cosa duele, y mucho, pero estarán fuera antes de darse cuenta. Una cosa más, vamos a tener que usar este cojín - dijo mostrando un cojín de castigo, que era una pieza de espuma cubierta por uno de los lados con un cuadrado de plástico duro lleno de pequeñas pirámides de 4 lados de un Cm por un Cm y uno de alto -porque es parte de la promoción de lanzamiento, no sabíamos que lo ofreceríamos así que, como compensación, vamos a darles medio salario mínimo adicional, están de acuerdo?-

Cuando ambos asintieron con la cabeza, le pidió a la secretaria que les acercaran unos documentos para que firmaran.

-Muy bien, empezaremos con Jaime que fue el primero en llegar si no les importa- dijo tomando suavemente al chico por el brazo y subiéndolo al escenario para colocarlo tras la cortina - entra cuando escuches tu nombre entendido? -

Un momento después ambos chicos escucharon como el vendedor empezaba la exposición: -Damas y caballeros, su atención por favor, ¿No esta cansado de que el uso de su mano no sea suficiente para disciplinar a sus hijos? ¿porque, si son ellos los que están siendo castigados debería dolerle a usted la mano?, ¿no le parece incómodo y complicado cargar pesadas piezas de madera o correas largas encima para poder realizar el castigo en cualquier momento? ....

Mientras el vendedor daba su discurso de apertura, Jaime se frotaba las manos tras la cortina y Katy ser sentaba en un banco sintiendo frío, mas por los nervios que por la temperatura del aire.

- Tenemos aqui a nuestro modelo Jaime- al escuchar su nombre el chico cruzó la cortina para enfrentar al "público" de clientes interesados en la última novedad para corregir chicos

Aproximadamente un minuto después, Katy escucho cuadro azotes que sonaron como disparos de rifle y los gritos de reaccion de jaime  AYYYYY owwww AUUUU ayyyyyy.

A partir de ese momento, ella escuchó a Jaime llorar, gritar y prometer que se portaría bien como si tuviera 5 años, de hecho fue tan fuerte el escándalo de Jaime, que ella pensó que en el fondo era un cobarde que no sabía soportar una triste paliza.

Al final de la exhibición, escuchó un largo grito del chico AYYYYYYYYYYYYYYYIIIIIEEEEEEEEE, que tenía que ser actuado, a no ser que le hubieran puesto un fierro caliente en el trasero.

- Toda esta maravilla por un precio que no creerá, llévenlo en nuestra exhibición y consiga un segundo kit en color negro gratis - escuchó decir al vendedor.

Cuando camilo paso la cortina, sostenido por la asistente del vendedor, ella lo llevó directamente detrás de una cortina que Katy no había notado para que se arreglara.

Ella se sintió un poco nerviosa al ver al chico así de sumiso, pero pensó que ella sería más fuerte -a fin de cuentas - se dijo a sí misma - los chicos son todos unos flojos para el dolor-.

El vendedor entró de nuevo al cubículo y le dijo - vamos a esperar unos 5 minutos a que terminemos las ventas de este show y vamos contigo ¿esta bien? - Katy dijo que si, y aunque quiso preguntarle sobre Jaime, decidió que le haría ver como una miedosa, y tal vez no la volverían a llamar.

Unos minutos después, justo antes de que el vendedor llegara, entró otra chica más o menos de su misma edad, aunque de piel mucho más blanca, cabello rojo y un poco más baja y delgada que ella, Katy pensó que debía ser una sensación entre los chicos por su rostro que se veía entre pícaro e inocente.

Justo cuando iba a entablar conversación, entro Camilo, el vendedor y la guió hasta detrás de la cortina, dándole la Misma instrucción que a Jaime, entrar cuando escuchara su nombre.

Entonces ella escuchó como de nuevo iniciaba el discurso de presentación, con las mismas palabras y la misma entonación:  --Damas y caballeros, su atención por favor, ¿No esta cansado de que el uso de su mano no sea suficiente para disciplinar a sus hijos?....

Cerca de un minuto después escuchó las palabras - tenemos aquí a nuestra modelo katy...

Al pasar la cortina, Katy encontró una gran cantidad de personas, entre adultos hombres y mujeres, la mayoría ya sosteniendo diferentes elementos de castigo y chicos y chicas desnudos, unos cubriéndose, otros con las manos en la cabeza y todos con los ojos (y seguramente los traseros) colorados.

- el azotamático es muy funcional, no tiene porque molestarse en rituales o hacerlos asumir ninguna posición en particular- dijo el vendedor, mientras Katy sentía como se paraba tras ella y le soltaba 4 fuertes nalgadas con el azotamático en la mano

ayyy auuu ayyyy nooooooo, alcanzó a gritar ella, mientras saltaba hacia adelante, llevada por el dolor y la impresión, no imaginó nunca que este aparato pudiera doler tanto, sólo 4 nalgadas y ya estaba brincando!!!

 - O también puede utilizar posiciones más tradicionales - en este momento un asistente trajo una silla al centro del escenario donde el vendedor se sentó y con una señal hizo que Katy se acercara.

Ella actuó tanto por impulso como por el compromiso que acababa de firmar, pero ya sentía que esto iba a ser mucho pero de lo que podía haber imaginado y que probablemente Jaime no era tan cobarde después de todo.

Cuando se acostó sobre las rodillas del vendedor, sintió como el levantaba ligeramente la pierna derecha sobre la que se apoyaba su cadera, dejando su cola mucho más arriba y lo escucho decir:

Puede usarse un estilo tradicional y directo - después de lo cual empezó a descargar una nalgada tras otra rápido y con fuerza, lo que provocó que a las pocas nalgadas ella ya sintiera su trasero como si le hubieran prendido fuego, empezó a llorar y gritar como hacía mucho que no lo hacía, pataleando en las rodillas del hombre y sacudiéndose, sin pensar en el espectáculo que estaba ofreciendo, pues lo único que había en su mente era el insoportable dolor que sentía en su trasero.

En medio de sus gritos, lágrimas y promesas de "sere buenaaaaa", "nooo maaasss", "por favooorrrr", "me portaré bieeennn",  alcanzó a escuchar que el hombre decía - O también con un estilo inglés - y comenzó a sentir un cambio en el ritmo de las nalgadas cuando empezaron a llegar desde abajo hacia arriba, algo que ella nunca había sentido y que definitivamente pasaba a engrosar su lista de técnicas odiadas de azotar. El nuevo estilo de azotes hizo que ella renovara los gritos y que pataleara con todo lo que sus fuerzas cada vez más mermadas le permitían.

Era tal el dolor que sentía que sólo escucho que el hablaba pero no entendió lo que decía, y  en seguida empezó a sentir que todas las nalgadas caían en el mismo, sitio, justo donde se sentaba, el sitio favorita de su mama para castigar con el maldito cepillo y el de su papa para descargar los varazos finales que siempre la hacían desear nunca haber desobedecido.

Esos nuevos azotes causaron un sólo y largo quejido whaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa, mientras todas las fuerzas la abandonaban y ella se quedaba allí, sólo llorando y sin moverse.

Escuchó que el hombre decía algo acerca de "persuasión" y sintió como la ayudaban a levantarse dándole la vuelta de espaldas al público para que pudieran ver los efectos del producto, ella en este punto sólo se dejaba llevar, pues estaba agotada física y emocionalmente. Por las expresiones de sorpresa que escuchó del "público" su cola debía verse aún peor de cómo se sentía.

Mientras seguía llorando desconsolada, escuchó algo sobre un cojín que le sonó vagamente familiar, mientras la llevaban y la hacían sentarse.

Cuando sus nalgas hicieron contacto con la superficie de las pirámides de plástico, todos los nervios de su cola mandaron simultáneamente una alerta de dolor absoluto, que la hizo proferir un grito tan fuerte que la dejo parcialmente sin voz y que con seguridad se escuchó en cada rincón del almacén.

Lo peor, fue que el vendedor le hizo colocar las manos en la cabeza y le sostuvo la mano en el hombro de manera que no se levantara, lo que renovó su llanto ya que el dolor aumentaba con cada segundo que pasaba.

Mientras el hombre decía  -Toda esta maravilla por un precio que no creerá, llévenlo en nuestra exhibición y consiga un segundo kit en color negro gratis - la asistente, se acercó a Katy y la ayudó a entrar tras la cortina llevándola a donde había llevado antes a Javier.

Allí había una camilla donde ella pudo acostarse boca abajo, mientras la asistente le colocaba una pequeña cantidad de crema que redujo algo el dolor, a pesar de lo difícil que fue sentir como se la aplicaban por lo adolorida que se sentía.

Antes de darse cuenta se había quedado profundamente dormida. Al despertar, casi 30 minutos después, la asistente le había mandado traer la ropa de la casilla y la ayudó a vestirse, Katy agradeció la idea de haber traído tanga y una falda suelta, pues no pensaba que hubiera soportado unos panties completos ni mucho menos un par de jeans.

Cuando miró su reloj, Katy casi se desmaya, habían pasado cerca de 3 horas, si no se apresuraba, llegaría a casa después de sus papás y no quería ni imaginarse el tener que explicar porqué su trasero se encontraba en semejante estado.

Comenzó a dirigirse a casa, con el dinero en efectivo entre su bolso, pero el corto camino se hacía eterno, pues cada paso costaba muchísimo y se sentía aún agotada a pesar de los minutos que había podido dormir, lo cierto era que no tenía ninguna intención de hacer un segundo intento no importa lo mucho que le ofrecieran como pago.

Al momento en que entró a casa, la sangre se le congeló en las venas, pues vio de frente, sosteniendo un cinturón en la mano a su mamá que al verla solamente preguntó: -¿Se puede saber donde estaba jovencita?- Una  lágrima solitaria se deslizó por la mejilla derecha de Katy.


2 comentarios:

  1. me encantó. no dejes de escribir. me facina como se entrelazan las historias. no dejes pasar tanto tiempo entre una y otra.


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  2. Hola, me alegra muchísimo que te gusten mis historias, hago lo posible por poner detalles que faciliten la idea de que están todas entrelazadas, Gracias por notarlo.

    Desafortunadamente tengo muy poco tiempo para escribir y ese es un proceso largo. Por suerte ya tengo 3 actualizaciones más aseguradas!!

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